Aun cuando es claro que la institucionalidad colombiana ha estado reinventándose para responder a la necesidad de reparación de casi 9 ‘000.000 de víctimas, la memoria histórica no logra consolidarse como un objetivo cumplido en el país.

Recordar en Colombiano

El conflicto armado interno colombiano culminó con 54 años de antecedentes e historias sobre sus dinámicas violentas, historias que, en su mayoría, son relatos por contar. La firma de los acuerdos de paz entre las FARC-EP y el Estado colombiano comprometieron a ambas partes a aliarse en pro de la paz territorial y la memoria histórica del país mediante mecanismos como la Jurisdicción Especial para la Paz (en adelante JEP) y la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición (en adelante Comisión de la Verdad). El norte de todo esto es, además de la consolidación de la paz en sí misma, la reparación a las víctimas, para lo cual, es fundamental recordar y reconstruir todas la experiencias que han entrado a engrosar las cifras de los horrores de la guerra en el país. 

Memoria histórica en Latinoamérica: los casos de Argentina y Perú

El ejercicio de recordar y reconstruir la historia a partir de relatos con un objetivo reparador no es una innovación en la región latinoamericana, pues casos como el de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en Argentina en razón a las dictaduras militares, y el de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en Perú debido al conflicto librado entre el Estado y las guerrillas Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Para el caso de Argentina, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas se encargó de hacer frente a las atrocidades que la dictadura militar había ocasionado entre 1976 y 1983. Este proceso no solo incluyó la publicación de un informe (el informe “Nunca más”) que esclareció la realidad de esta dictadura en el país, también se le atribuyó el conocido “Juicio a las Juntas”. Esto último hace referencia al enjuiciamiento de la junta militar, responsable de la dictadura de aquel momento, impulsado por el presidente Alfonsín. La comisión argentina, además de ser el primer ejercicio de esclarecimiento de verdad en Latinoamérica, también establece las maneras en las que  este mismo ejercicio puede ser utilizado con potencial legal y reparador para una sociedad cuyo tejido social se ha desgarrado por el conflicto armado. 

La Comisión de la Verdad y Reconciliación de Perú, institución que culminó sus labores el 31 de agosto de 2003, dejó clara la utilización de la memoria histórica como un instrumento reparador. Igualmente, esta institución no únicamente se pronuncia sobre cifras de víctimas, también explica la manera en la sociedad peruana fue capaz de replicar hechos victimizantes durante largos lapsos, proceso necesario para seguir adelante en una etapa de posconflicto. Ello se representa concretamente en lo afirmado por el presidente de la Comisión peruana pocos días antes de su cierre definitivo:

“El informe que le entregamos encierra un doble escándalo: el del asesinato, la desaparición y la tortura masivos, y el de la indolencia, la ineptitud y la indiferencia de quienes pudieron impedir esta catástrofe humanitaria y no lo hicieron. Hemos afirmado que el dato numérico [69.280 víctimas según aproximaciones de la Comisión peruana] es abrumador, pero insuficiente. Es cierto. Poco explica este número o cualquier otro sobre las asimetrías, las responsabilidades y los métodos del horror vivido por la población peruana. Y poco nos ilustra, también, sobre la experiencia del sufrimiento que se abatió sobre las víctimas para no abandonarlas más. En este informe cumplimos con el deber que se nos impuso y con la obligación que contrajimos voluntariamente: exponer públicamente la tragedia como una obra de seres humanos padecida por lo seres humanos” (Presidente de la Comisión de Verdad y Reconciliación de Perú, 2003)

La Comisión colombiana

Los esfuerzos estatales por reparar a las víctimas en Colombia a través del esclarecimiento de los hechos del conflicto se enmarcan en la búsqueda de la paz con guerrillas y paramilitares. La sentencia T-025 de 2004 de la Corte Constitucional colombiana marca el inicio de la atención integral a las víctimas de desplazamiento forzado definiendo el “Estado de cosas inconstitucionales” como la razón de la vulneración de los derechos de estas víctimas. Posteriormente, la ley 975 de 2005 o ley de justicia y paz, amplió el rumbo hacia la reparación de las víctimas en Colombia, pues dio lugar a la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación. Esta comisión logró poner sobre la mesa de discusión del Estado la reparación integral de las víctimas y el reconocimiento de su participación en su propia memoria histórica. Así, se llega al Grupo de Memoria Histórica, organización de la misma índole y autora del informe ¡Basta ya! Que recopila, a grandes rasgos, los principales datos y características del conflicto armado colombiano. Con la creación de la ley 1448, el Grupo de Memoria Histórica se convierte en el Centro Nacional de Memoria Histórica, institución encargada de “reunir y recuperar los testimonios orales, textos, documentos o cualquier información que permita reconocer los hechos de violencia y que permita visibilizar y dignificar a las víctimas del conflicto armado, a sus familiares y demás personas que hayan intentado prevenir estas violaciones a los derechos humanos.” (CNMH, 2021). 

Aun cuando es claro que la institucionalidad colombiana ha estado reinventándose para responder a la necesidad de reparación de casi 9 ‘000.000 de víctimas, la memoria histórica no logra consolidarse como un objetivo cumplido en el país. Evidencia de ello es el abordaje de la memoria histórica a partir del guion museológico Voces para Transformar a Colombia y sus frecuentes modificaciones inconsultas que actualmente son investigadas por la JEP (El espectador, 2021). Las audiencias de esta investigación demuestran la participación y acercamientos a las víctimas dentro del proceso de creación y evolución de Voces, sin embargo, denotan una cadena de mando encabezada por Darío Acevedo, actual director del CNMH y negacionista del conflicto armado colombiano, distinguida no únicamente por su poca experiencia en temas de memoria, sino también por su indiferencia frente a la importancia de la reparación a las víctimas.

La JEP aún no ha tomado una decisión de fondo sobre esta exposición, pero su mera intervención da por sentado dos frutos preliminares del acuerdo de paz. En primer lugar, el funcionamiento de una institucionalidad con capacidad penal para velar por los derechos de las víctimas y, para este caso, la memoria histórica del país. En segundo lugar, se robustece la discusión sobre quién y cómo narrará la historia y la memoria del conflicto armado colombiano. Sobre esto último, sin lugar a dudas, la decisión que tome la JEP sembrará más dudas que respuestas, además, es posible que también sustente de mayor importancia al apoyo y reparación de las víctimas de este país. Recordar en colombiano termina por constituirse no solo como una condición necesaria para avanzar en colombiano, también como una invitación a reflexionar sobre el qué y el para qué de una memoria histórica, preguntas esenciales para un país que le dedicó poco más de medio siglo a enfrentarse entre iguales. 


Bibliografía:

  • Ministerio del Interior. (s. f.). Sentencia T-025 de 2004 | Ministerio del Interior. Recuperado 6 de abril de 2021, de https://www.mininterior.gov.co/content/sentencia-t-025-de-2004
  • Centro Nacional de Memoria Histórica (2021). ¿Qué es el CNMH?. Disponible en: https://centrodememoriahistorica.gov.co/micrositios/caminosParaLaMemoria/ 
  • Comisión de la Verdad (junio, 2020). “El informe final debe ser un cierre simbólico del pasado y la apertura de una Colombia reconciliada”. Disponible en: https://comisiondelaverdad.co/actualidad/noticias/informe-final-cierre-simbolico-pasado-apertura-colombia-reconciliada 
  • Red Nacional de información (enero, 2020). Víctimas registradas. Disponible en: https://cifras.unidadvictimas.gov.co/ 
  • Comisión de la Verdad y Reconciliación (2003). Nota de prensa 226. Informe final de la CVR se hizo público el 28 de agosto de 2003. Disponible en: https://www.cverdad.org.pe/pagina01.php 
  • Bazán, J. (2020, 12 diciembre). A 35 años del juicio a las Juntas: la resurrección de la democracia. TN. https://tn.com.ar/politica/2020/12/12/a-35-anos-del-juicio-a-las-juntas-la-resurreccion-de-la-democracia/
  • Cancillería de Colombia (2016). Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Disponible en: 
  • Gobierno Nacional de Colombia. (2016). Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Tomado de: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/finAcuerdoPazAgosto2016/12-11-2016-Nuevo-Acuerdo-Final.pdf 
  • El Espectador. (2021, 3 octubre). JEP inspeccionará los computadores del Centro Nacional de Memoria Histórica. ELESPECTADOR.COM. https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/jep/jep-inspeccionara-los-computadores-del-centro-nacional-de-memoria/