Me llamo Leonardo Romero Miranda, soy estudiante de grado del programa de ingeniería pesquera, de la universidad del magdalena. Lo que vi en esta maravillosa carrera me ha hecho descubrir un mundo totalmente nuevo, lleno de belleza, vida y colores. Hago referencia a el mundo de los océanos.

Pero a pesar que se estima que solo el 5% de los océanos ha sido explorado, esa visión romántica de ese hermoso mundo marino que se tenía, lamentablemente no es así. La realidad es otra y a medida que trascurre el tiempo, también aumenta la destrucción de los océanos.

¿Quiénes son los culpables?

La mayoría diría que la destrucción de vida en los océanos se debe al plástico arrojado de manera irresponsable a los mares. Pero en realidad solo es una parte del problema, se sabe que el plástico al degradarse en los océanos, mediante la acción de los rayos UV, procedente de la luz solar, se transforma en partículas diminutas, inferiores a 5 milímetros, reconocidas como micro plástico, el cual se estima que ya superan 600 veces las estrellas en el universo, y los cuales se filtran en todos los seres vivos.

Por otro lado, tenemos otro factor antropogénico, la pesca industrial: Esta práctica provocada por los seres humanos es la principal responsable de muerte en lo océanos, los grandes barcos, las nuevas tecnologías y sus efectivas artes de pesca, conllevan a la sobrepesca, contaminación del agua, y disminución de poblaciones de especies marinas amenazadas, como son tiburones, cachalotes, delfines y mantarrayas.

La pesca industrial no solo afecta la vida marina, sino que también es una amenaza para la soberanía alimentaria de zonas costeras, la pesca de arrastre, producto de la industria, es un método destructivo que convierte los lechos marinos en completos desiertos. Paralelo a esto se estima que con las líneas de mano (anzuelos) que hay en todos los océanos, se le puede dar la vuelta al planeta 500 veces, y esto causa graves problemas a los pescadores artesanales.

El verdadero pulmón del planeta, no es la selva amazónica, se encuentra en los océanos, y se llama fitoplancton. Delfines y ballenas ayudan a mantener vivo todo el océano, estas dos especien fertilizan, por medio de su excreción, esas diminutas plantas marinas llamadas fitoplancton, que cada año absorben 4 veces mas la cantidad de dióxido de carbono, que la selva amazónica. Además de eso, generan hasta el 85% del oxígeno que respiramos.  En un mundo donde estamos preocupados por el calentamiento global y el carbono, proteger a estos animales es fundamental para mantener la vida. Sin cachalotes y delfines mueren los océanos, y si mueren los océanos morimos nosotros.

Antes se decía que los mares eran una fuente inagotable de sostenibilidad alimentaria, hoy en día esa tesis que se tenía, ha ido cambiado, la realidad es que tenemos poblaciones de peces, que se ha reducido hasta más de un 97 %. Como lo es el caso del atún de aleta azul. En el año 2015 se estimaba que ya el 33% de todas las especies de peces ha sido sobrexplotada, hasta llegar a niveles insostenibles.

En Colombia la región caribe no es ajena a esta problemática global. Según la ONU del 75% al 80% de la basura en el mar caribe proviene del arrojo de basuras a fuentes hídricas, las cuales tiene como destinos nuestros mares, los basureros al aire libre también son causantes de que todo tipo de plástico llegue a los a aguas marinas, a causa de las lluvias y las fuertes brisa que arrasan todos estos contaminantes.

Mas allá de que el calentamiento global sea un problema climático, se podría decir que es un problema político, pues son las naciones, las que mediante de los protocolos deben hacerle frente a esta realidad, llevando a cabo reglamentación y legislaciones, que tenga como objetivo, la protección de los océanos y los bosques. Se deben crear mecanismos, que regulen el plástico de un solo uso, disminución de la pesca industrial, y protección de especies nativas como ballenas, delfines, mantarrayas, y tiburones. Además de aumentar las áreas marinas protegidas.

 Los océanos ha sido fuente de vida por millones de años, y esas especies sobreexplotadas, que son fundamentales para la vida, han estado ahí desde el génesis del planeta, pero las altas tecnologías y los barcos de gran capacidad, ha llegado a la sobreexplotación de especies marinas con el fin de obtener ganancias económicas millonarias.

Por LEONARDO FABIO ROMERO MIRANDA

Nació en el Municipio de Tenerife, Magdalena el 08 de agosto de 1986, Samario por adopción, es actualmente estudiante de último semestre de ingeniería pesquera, de la Universidad del magdalena y tecnólogo en sistemas del SENA, Formado en el sistema educativo público, desde el preescolar, hasta su carrera profesional; se graduó en el Colegio Simón Bolívar de Tenerife, desde pequeño le inquietaba el tema de la política y la defensa de los más vulnerables.