Esta es una de las películas que vale la penar ver una y otra vez, sobre todo cuando su discurso final logra darnos un potente mensaje del actual conflicto mundial. El gran dictador de el gran Charles Chaplin, donde no solo lo dirigió y actuó, sino que fue la primera película no muda de su autoría. Fue estrenada en 1940, cuando Estados Unidos aun no entra a la Segunda Guerra Mundial, por lo que es considerada la primera película con critica nazi.

Tenemos a Chaplin interpretando varios papeles, entre ellos el barbero judío y por supuesto a Hitler (el dictador de Tomania). Nuestro humilde barbero es confundido por las fuerzas alemanas con el dictador por su increíble parecido y es llevado a un campo de concentración donde debe dirigir su guardia. Así transcurren los 126 minutos de está magnifica cinta, pero no solo es una critica a la alemana nazi, aquí lo maravilloso es la forma satírica y arriesgada, teniendo en cuenta la coyuntura de esa época.

No os entreguéis a ésos que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina. Vosotros no sois ganado, no sois máquinas, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que nos aman y los inhumanos.”

Censura. Por supuesto tenia que ser así, no solo en Europa sino en varios países latinoamericanos fue blanco de censura y es que la osadía  y valentía de enfrentarse al “Tercer Reich” cuando aún no se sabia el final de esta guerra solo podría ser hecha por Charles Chaplin.

Pero aterrizándolo un poco a nuestro país, vemos cuan importante e impactante puede llegar a ser el humor, y hablo de cualquier tipo de humor, porque no puede haber democracia sin libertad de expresión y una forma contundente de mostrar la realidad de un país es precisamente con la sátira, el humor critico, el chiste político. Siendo Hitler quien era, se dice que vio la película dos veces, pero acá un solo comentario de mofa a la política colombiana es sinónimo de amenazas, de rechazo grosero (por decir menos) o una ola de prohibición y queja por parte de políticos afectados y obviamente por sus seguidores acérrimos que no ven otra verdad que la de su mesías. Y es que no soportamos que nos digan las cosas, no somos capaces de aceptar que el humor puede y debe ser así, debe incomodar en ocasiones, debe hacernos cuestionar si lo que pensamos es lo correcto.

Para finalizar esta corta columna, quiero invitarlos a si bien no ver toda la película, entiendo que no es el placer de muchos una cinta a blanco y negro, que al menos vean el discurso final que Chaplin de manera magistral realiza, es un llamado de atención al mundo para ser un pueblo más humanista, menos pensar en el yo y más en el bienestar global.

Por Jonnattan Jair

El cine y la televisión siempre han sido un medio por el cual la vida se transmite con fantasía, magia y hasta cruda realidad en ocasiones. Yo les traigo una forma diferente de interpretar estas películas y series que tanto disfrutamos. Las abordaré con humor, con toques de critica social y por supuesto como cada cuadro y sonido nos hace sentir muchas emociones.