Cuando observamos los últimos procesos electorales de Colombia, nos damos cuenta que el margen de abstencionismo es demasiado alto, lo cual es el autogol más grande que puede cometer un ciudadano.

En las elecciones del 2018, el 56,1% de los colombianos decidió no salir a votar.

Ojalá tuviéramos todos el mismo interés y la misma unión que tenemos cuando juega nuestra Selección de fútbol que cuando se toman decisiones importantes en el país.

A causa de nuestra omisión debemos de someternos al alza de impuestos arbitraria e injustificada, a que se maneje una política de guerra y no una política educativa, a que sea mayor la inflación y que el salario mínimo no alcance, a que se invierta en tanques de guerra y no en salud y ciencia, así podemos seguir…

“…Colombia tiene que hacer la diferencia en el 2022, vamos a marcar la historia.

– El voto juvenil hará la diferencia.

En muchos momentos de nuestra vida llega alguien a hablarnos de  política, ya un gran  porcentaje de nuestra población tiene nociones, incluso tiene una tendencia o ideología definida, sin embargo, cuando observamos los últimos procesos electorales de Colombia, nos damos cuenta que el margen de abstencionismo es demasiado alto, lo cual es el autogol más grande que puede cometer un ciudadano, tan sólo con el hecho que significa abstenerse; por ejemplo, la omisión de votar conlleva a que otros elijan por uno, y si fue una elección mal hecha, con la omisión avalamos el que un sector definido tomara la dirección de nuestro país. Si esa dirigencia toma decisiones adversas al beneficio de nuestra nación, a causa de nuestra omisión debemos de someternos al alza de impuestos arbitraria e injustificada, a que se maneje una política de guerra y no una política educativa, a que sea mayor la inflación y que el salario mínimo no alcance, a que se invierta tanques de guerra y no en salud y ciencia, así podemos seguir…

Según datos de la registraduria, entre 1978 y 2010 el promedio de participación fue del 45.99 %, y en las más recientes elecciones, las de 2018, el 56,1 % de los colombianos decidió no salir a votar. Literalmente medio país no asume el rol participativo que la sociedad le demanda, quizás mucho ven votar como un derecho, pero también es un deber. Por el amor a la patria, la democracia no debe de quedar sólo en juegos como los partidos de fútbol, he visto jóvenes apasionarse por clubes de otras naciones, lo cual no está mal, yo soy un apasionado del fútbol, pero con mayor compromiso debemos asumir el rol participativo y la responsabilidad en esta sociedad.

El hecho es que no ejercemos la democracia como debe ser y muchos piensan que con su omisión no alteran el resultado, pero es lo contrario y, entre tanto efecto atomizador, un gran porcentaje de los que votan venden su voto a cambio de veinte o cincuenta mil pesos, algunos quizás obtienen cemento y algunas tejas, quienes están en la mermelada hacen campaña por un puesto o contratos y he llegado a ver casos que más que indignarme como los casos anteriores, me avergüenzan como cambiar el voto por un tamal o votar porque un vecino o un amigo dijo.

Es de acuerdo a todo lo anteriormente señalado que me dije: “Colombia tiene que hacer la diferencia en el 2022, vamos a marcar la historia”. Para mí sorpresa lo dije en voz alta mientras veía las noticias en la sección de deportes y mi primo, un joven de veinte años que está iniciando en la universidad, me escucho y respondió: “Como está la selección ahora dudo que lleguemos al mundial”. No tarde en aclararle que era un pensamiento en voz alta por la situación lamentable por la que pasa el país, pero si con nuestro voto podemos marcar la historia, el voto juvenil hará la diferencia.

Cuando le aclare eso a mi primo él me dijo: “realmente sí, ojala todos mis compañeros tomen conciencia de que votar hoy en día, más que un derecho, es una necesidad, ojalá tuvieran todos el mismo interés y la misma unión que tenemos cuando juega nuestra Selección que cuando se toman decisiones importantes en este país; no somos un instrumento al que sólo cada cuatro años vienen a sacarnos del baúl de los recuerdos y cuando suben al poder nos olvidan en el mismo baúl, somos seres racionales capaces de decidir”.

De tantas historias similares que me han sucedido quise hacerles una invitación a nuestra juventud y a nuestra ciudadanía en general, votemos y hagámoslo bien, a conciencia, votemos por ideas y proyectos políticos que nos identifiquen y nos convenzan, indiferentemente de si eres de centro, izquierda, derecha, arriba o abajo, identifícate con una idea; sea blanco, naranja, azul o del color de tu preferencia, porque con nuestro voto derrotaremos la autocracia que hoy reina. Al día siguiente de esa acción veremos florecer la democracia, la manifestación de un pueblo que realizo el gol que cambiara la historia de una nación, porque al depositar un voto en las urnas le metemos un gol a las maquinarias electorales.

Por romariopam

Abogado joven, que busca brindar una perspectiva diferente sobre la situación social actual, política, cultural y económica de nuestro país con un enfoque a generar sentido de pertenencia en cada individuo de nuestra sociedad en especial los jóvenes de nuestra región.