“A veces las barreras más grandes no sólo las encontramos físicamente y lo más importante es trabajar para acabar con ellas”.

Desde la existencia del hombre, la migración ha sido de fundamental importancia para solidificar una civilización, las causas pueden ser muchas, el clima, las condiciones del suelo, el ambiente, etc; pero se entiende la necesidad del ser humano para encontrar un  lugar en el que le resulte fácil la interacción con la sociedad. Esto hablando de miles de años atrás, pero la migración sigue siendo un fenómeno muy común en varios países del mundo y es por eso que se vio en la necesidad de crear una definición para aquel/aquella valiente que se decidió a dejar su país, su hogar y su familia para encontrar mejores oportunidades. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) define a un migrante como cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera Internacional o dentro de un país. 

En efecto este ensayo tiene como objetivo principal hablar sobre “El impacto de la migración en el sector juvenil desde la perspectiva de los derechos humanos”. Es de mucha importancia poder dedicar un espacio para hablar de ese sector de la población y más específicamente de los jóvenes que en un momento de sus vidas se ven obligados a cruzar una frontera y como este fenómeno impacta al sector juvenil, las causas pueden ser muchas, pero su objetivo es encontrar una mejor calidad de vida. 

   A mediados del 2010 se estimó que la cifra total de jóvenes migrantes era de 27 millones, lo que representa una octava parte de los 214 millones de migrantes internacionales que existen en el mundo. [1] Los jóvenes podemos llegar a ser en ocasiones un sector muy vulnerable al momento de empezar a conocer el mundo, pero al mismo tiempo uno de los más fuertes, esos sueños que se crean en nuestras cabezas desde que somos niños, esas ganas insaciables de cumplir nuestras metas, anhelos de sentirnos orgullosos de poder lograr algo que un día parecía inalcanzable, impulsan a todos aquellos que desafortunadamente no nacieron con la suerte de tener todo lo que desean al alcance de sus manos y que a diferencia de otros les es más difícil poder cumplir con esas metas y sueños, a salir de sus hogares, diciéndoles un “hasta luego” a sus familias, pero con la esperanza de que algún día volverán y estando conscientes de que el camino que recorrerán no será fácil, pero los llenará de coraje, fuerza y aprendizaj.

También sabemos que en múltiples ocasiones, los derechos de los migrantes jóvenes no son respetados, muchos de ellos tienen que hacer una pausa en su vida académica y dejan a un lado la meta de estudiar una carrera, un estudio señala que la mayoría de los jóvenes de entre 15 y 24 años sólo son capaces de terminar la secundaria y comenzar la prepa, pero no terminarla, otros se enfrentan a la discriminación cuando cruzan la frontera, algunos se ven forzados a trabajar horas excesivas, sin embargo, no todo es negro, ya que esto también tiene un impacto positivo no sólo en la vida de los jóvenes y sus familias sino también en la sociedad, en un artículo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) señala que la migración es una de las mejores estrategias para la reducción de la pobreza[2] y que como ya se mencionó ayudan a los jóvenes a crear nuevos retos y tomar otras oportunidades que les ayuden a desarrollar su potencial y que ellos mismos sepan aprovechar esa fuerza que poseen para seguir luchando por sus ideales y que sepan defender sus ideas. 

Un joven que comienza a conocer el mundo, que está decidido a salir adelante, a trabajar, a aprender y que sirva de inspiración como una fuente de lucha y de esfuerzo, cabe resaltar que ellos ofrecen un servicio en el país en el que trabajan y que se ayudan a sí mismos y sus familias a salir adelante, y es por eso que cuidar y atender a que sus derechos sean respetados se debe de volver una prioridad de dicho país.

En México, por ejemplo “La ley General de los derechos de las niñas, niños y adolescentes resalta las medidas especiales de protección que las autoridades deberán adoptar para garantizar los derechos de las mismas”.[3]

Por lo tanto, crear instituciones que ayuden a los migrantes, y velar por la protección de sus derechos resulta indispensable para el buen desarrollo de su potencial, reducir el abuso y la trata de personas, hacer crecer en los jóvenes la mentalidad de que por difícil que parezca la situación por la que pasan, no están solos y que tienen una voz y alguien que los escuche en el momento de defenderse e informarse acerca de los derechos que poseen. También es importante prevenir su exclusión, crear espacios para que los jóvenes que han pasado por situaciones parecidas puedan expresarse, puedan debatir y se vuelvan un agente de cambio en este tipo de situaciones, que sean escuchados, que se formulen políticas sobre la migración, todo esto con el fin de atender a sus necesidades, retomando lo que se dijo al principio los jóvenes podernos ser un factor vulnerable, pero las ganas de salir adelante nos hacen fuertes y que se les ayude a los jóvenes migrantes a romper las barreras más grandes que pueden existir en su camino como lo son la discriminación, el abuso, la trata de personas, la exclusión, etc.  Romper con ellas es un gran paso para que ellos sean ese factor de cambio que el mundo necesita.

Los jóvenes seremos los adultos de un futuro y un joven o inclusive un niño que conozca sus derechos, que los haga valer y que sepa respetar será un adulto que contribuya al crecimiento de un país.

Derechos como ser escuchado, a la intimidad, a la protección de la salud, a que se le asista un abogado (en casos necesarios), un traductor, a la inclusión, entre muchos más, pero que sólo se mencionan algunos, son esenciales para el buen desarrollo integral de los jóvenes y el impacto que provocan en la sociedad. 

No podemos juzgar tan duramente las decisiones que tomaron los jóvenes para salir de su país, por su condición llegan a ser los más aptos para propiciar de bienestar a sus familias y el único objetivo que tienen es, como se mencionó al principio, buscar una mejor calidad de vida, y no por eso alguien puede llegar a aprovecharse de su situación, hoy más que nunca es admirable la valentía de las y los jóvenes migrantes que utilizan “la primavera de su vida” (la juventud) para salir adelante y ser ellos quienes decidan tomar el riesgo, por tal motivo protegerlos y hacerles saber que no están solos es algo en lo que se debe de trabajar. Sigamos apoyando a nuestros jóvenes migrantes, alimentando esos sueños y haciéndoles entender que cuando se tienen las ganas de salir adelante todo es posible, y sobre todo entender que a veces las barreras más grandes no sólo las encontramos físicamente y que lo más importante es acabar con ellas.


[1] (“La Migración Juvenil: El Impulso Del Desarrollo” 12 De Agosto De 2013: Día Internacional De La Juventud, Viernes, Agosto 9, 2013 – 08:05, en https://www.iom.in)

[2] “La Migración Juvenil: El Impulso Del Desarrollo” 12 De Agosto De 2013: Día Internacional De La Juventud, enhttps://www.iom.in

[3] Derechos de las niñas, niños y adolescentes Migrantes, s/f, en https://www.gob.mx.